Arte con acción social

Con obras situadas en Beijing, Melbourne y Ciudad de México, la artista chihuahuense Paola Ibarra, colaboró junto con Distrito 1 en el proyecto “Nosotros nos comprometemos a vivir el respeto”, ubicado en un jardín dentro del complejo.  

Con un involucramiento de 300 personas de todas las edades, el mural contiene un resumen de los contratos que hicieron los participantes sobre cómo vivir el respeto dentro del área, así como sus caras representando su compromiso a vivir el valor. 

“Siempre me ha gustado el arte y los procesos que implican crear con las manos. Comencé a pintar y vender cuadros desde que iba en preparatoria, sin embargo, ser solamente pintora nunca ha sido una carrera que me llene al 100%, por eso decidí estudiar educación”, comentó la artista de 32 años. 

Fue después de graduarse cuando trabajó con fundaciones como Teletón y Puente por Guerrero, en esta última trabajando con artesanos de la región guerrerense, lo que la llevaría a convencerse de certificarse como terapeuta en arte, juntando así, su pasión por el arte y la educación. 

En 2014 comenzó una residencia de arte con duración de tres meses en China, que se alargó a cuatro años de estancia en Beijing, tras enamorarse del país y su cultura. 

“En ese tiempo tuve muchas oportunidades de crear proyectos a gran escala en donde participaron grupos numerosos, desde 20 hasta más de 500 personas por proyecto. También comencé a explorar el arte como motor de cambio social, ya que descubrí que éste es una herramienta muy noble para hablar de nuestros valores y los problemas que queremos mejorar como sociedad.”

 

 

Así fue como la artista descubrió la disciplina del socially engagement art (arte con enfoque social) y, con el deseo de entender más sobre la práctica artística, viajó a Australia para realizar una maestría de Arte en Espacios Públicos. Esto la llevaría a entender al arte como factor de cambio social y cultural cuando se ofrece en espacios públicos y se convierte en algo accesible para las personas.  

“Para mí, el arte con enfoque social es una metodología que permite reunir a personas diversas en una misma conversación donde se habla de temas en común y se plasman los pensamiento y acuerdos de una forma creativa.”

“Para participar no es necesario que los involucrados sepan hacer arte, pero sí que aporten su pensar sobre el tema del proyecto”, explicó.

Los proyectos de la artista giran en torno al trabajo colaborativo, utilizando materiales accesibles para que los participantes se sientas cómodos, como la pintura, cinta adhesiva, cintas de colores y materiales reciclados. Además, explora nuevos temas, formas y materiales en cada proyecto.

Arte con acción social

Con obras situadas en Beijing, Melbourne y Ciudad de México, la artista chihuahuense Paola Ibarra, colaboró junto con Distrito 1 en el proyecto “Nosotros nos comprometemos a vivir el respeto”, ubicado en un jardín dentro del complejo.  

Con un involucramiento de 300 personas de todas las edades, el mural contiene un resumen de los contratos que hicieron los participantes sobre cómo vivir el respeto dentro del área, así como sus caras representando su compromiso a vivir el valor. 

“Siempre me ha gustado el arte y los procesos que implican crear con las manos. Comencé a pintar y vender cuadros desde que iba en preparatoria, sin embargo, ser solamente pintora nunca ha sido una carrera que me llene al 100%, por eso decidí estudiar educación”, comentó la artista de 32 años. 

Fue después de graduarse cuando trabajó con fundaciones como Teletón y Puente por Guerrero, en esta última trabajando con artesanos de la región guerrerense, lo que la llevaría a convencerse de certificarse como terapeuta en arte, juntando así, su pasión por el arte y la educación. 

En 2014 comenzó una residencia de arte con duración de tres meses en China, que se alargó a cuatro años de estancia en Beijing, tras enamorarse del país y su cultura. 

“En ese tiempo tuve muchas oportunidades de crear proyectos a gran escala en donde participaron grupos numerosos, desde 20 hasta más de 500 personas por proyecto. También comencé a explorar el arte como motor de cambio social, ya que descubrí que éste es una herramienta muy noble para hablar de nuestros valores y los problemas que queremos mejorar como sociedad.”

 

 

Así fue como la artista descubrió la disciplina del socially engagement art (arte con enfoque social) y, con el deseo de entender más sobre la práctica artística, viajó a Australia para realizar una maestría de Arte en Espacios Públicos. Esto la llevaría a entender al arte como factor de cambio social y cultural cuando se ofrece en espacios públicos y se convierte en algo accesible para las personas.  

“Para mí, el arte con enfoque social es una metodología que permite reunir a personas diversas en una misma conversación donde se habla de temas en común y se plasman los pensamiento y acuerdos de una forma creativa.”

“Para participar no es necesario que los involucrados sepan hacer arte, pero sí que aporten su pensar sobre el tema del proyecto”, explicó.

Los proyectos de la artista giran en torno al trabajo colaborativo, utilizando materiales accesibles para que los participantes se sientas cómodos, como la pintura, cinta adhesiva, cintas de colores y materiales reciclados. Además, explora nuevos temas, formas y materiales en cada proyecto.