Asegura tu futuro ahorrando

En este mundo enfocado al consumo, siempre vamos a encontrar razones aparentes para malgastar nuestros ahorros. Caminos cortos, negocios millonarios que te generan un 10% de interés mensual, crypto monedas que prometen volverte millonario en 3 años. Aprendamos a ser prudentes y no jugar con algo que no se conoce al 100%.

En el caso económico, los mexicanos tenemos el mal hábito de no ahorrar, consecuencia posiblemente derivada de que el ahorro no genera placer y aunado a una falta de cultura de educación financiera. Este ciclo de gasto es llevado a cabo gracias a la toma de decisiones inconscientes o al pensamiento práctico de que el ahorro no causa el mismo placer que el exhibicionismo económico. Es un tema de ego, pues es más reconfortante estrenar y presumir, ya que genera un placer inmediato.

En el libro El poder del hábito, Charles Duhigg explica la fórmula de la que se compone un hábito; éste consta de un detonante que genera una acción y de una acción que después genera una recompensa, quedando a la espera de ser detonado de nuevo. 

Según Duhigg, los malos hábitos nunca se extinguen, solamente se reprograman, ¿qué quiere decir esto? Que siempre se estará en riesgo de volver al mal hábito de antes; sin embargo, hay esperanza pues la fórmula para reescribir un mal hábito recae en la conciencia de encontrar detonantes y gratificaciones que generan buenos hábitos.

Todo lo anterior fue descrito con la intención de probar que el hábito del ahorro puede ser generado, siempre y cuando se tenga claro el por qué se quiere ahorrar, y se tenga bien identificado en qué se malgasta el dinero.

Ahorrar no es difícil, lo difícil es encontrar una razón para no gastar todo lo ahorrado. Es por lo anterior que se debe de encontrar la manera de generar satisfacción a partir de ver crecer nuestros ahorros.

Aquí el consejo más fácil para ahorrar:

  • Contrata un fondo de inversión para el retiro.

Las Administradoras de fondo para el retiro (Afores), ofrecen una inversión de largo plazo que captura rendimientos de los recursos para el retiro de los trabajadores, es por esto que si estás pensando en ahorrar, esta es la mejor manera de asegurar tu futuro. Ten en cuenta lo siguiente:

  • Que la institución retire los fondos en automático.
  • Que no te den acceso a tus fondos por lo menos los primeros 2 años.
  • Para empezar, elige una cantidad entre 500 y 2 mil pesos.
  • Revalúa una vez que cumplas un año, ¿puedes ahorrar más o sigues con la misma cantidad?

No permitas que tu ego se interponga en el camino del ahorro, toma la acción. Evita buscar planes de pago anual donde tu tengas que hacer el depósito o alguna otra acción, es más fácil cuando se presenta un cargo directo a tu tarjeta… tu “yo” de 60 años te lo agradecerá.

No lo pienses mucho y toma la decisión de ahorrar ¡ya! No te esperes a fin de mes, a terminar de pagar una deuda o que se cierre un trato que estás esperando. Es una decisión que se tiene que tomar sin precedentes y que, a la vuelta de un año te servirá para darte cuenta de lo que has podido hacer y analizar cuánto más puedes ahorrar para tu retiro.

Asegúrate de que cada que veas tu estado de cuenta o te notifiquen de tu ahorro, te felicites por el camino andado.  La meta es ahorrar como mínimo el 10% de lo que ganas y recordar siempre la regla de oro de los hábitos: no se elimina un hábito, solo se reescribe.

 

Asegura tu futuro ahorrando

En este mundo enfocado al consumo, siempre vamos a encontrar razones aparentes para malgastar nuestros ahorros. Caminos cortos, negocios millonarios que te generan un 10% de interés mensual, crypto monedas que prometen volverte millonario en 3 años. Aprendamos a ser prudentes y no jugar con algo que no se conoce al 100%.

En el caso económico, los mexicanos tenemos el mal hábito de no ahorrar, consecuencia posiblemente derivada de que el ahorro no genera placer y aunado a una falta de cultura de educación financiera. Este ciclo de gasto es llevado a cabo gracias a la toma de decisiones inconscientes o al pensamiento práctico de que el ahorro no causa el mismo placer que el exhibicionismo económico. Es un tema de ego, pues es más reconfortante estrenar y presumir, ya que genera un placer inmediato.

En el libro El poder del hábito, Charles Duhigg explica la fórmula de la que se compone un hábito; éste consta de un detonante que genera una acción y de una acción que después genera una recompensa, quedando a la espera de ser detonado de nuevo. 

Según Duhigg, los malos hábitos nunca se extinguen, solamente se reprograman, ¿qué quiere decir esto? Que siempre se estará en riesgo de volver al mal hábito de antes; sin embargo, hay esperanza pues la fórmula para reescribir un mal hábito recae en la conciencia de encontrar detonantes y gratificaciones que generan buenos hábitos.

Todo lo anterior fue descrito con la intención de probar que el hábito del ahorro puede ser generado, siempre y cuando se tenga claro el por qué se quiere ahorrar, y se tenga bien identificado en qué se malgasta el dinero.

Ahorrar no es difícil, lo difícil es encontrar una razón para no gastar todo lo ahorrado. Es por lo anterior que se debe de encontrar la manera de generar satisfacción a partir de ver crecer nuestros ahorros.

Aquí el consejo más fácil para ahorrar:

  • Contrata un fondo de inversión para el retiro.

Las Administradoras de fondo para el retiro (Afores), ofrecen una inversión de largo plazo que captura rendimientos de los recursos para el retiro de los trabajadores, es por esto que si estás pensando en ahorrar, esta es la mejor manera de asegurar tu futuro. Ten en cuenta lo siguiente:

  • Que la institución retire los fondos en automático.
  • Que no te den acceso a tus fondos por lo menos los primeros 2 años.
  • Para empezar, elige una cantidad entre 500 y 2 mil pesos.
  • Revalúa una vez que cumplas un año, ¿puedes ahorrar más o sigues con la misma cantidad?

No permitas que tu ego se interponga en el camino del ahorro, toma la acción. Evita buscar planes de pago anual donde tu tengas que hacer el depósito o alguna otra acción, es más fácil cuando se presenta un cargo directo a tu tarjeta… tu “yo” de 60 años te lo agradecerá.

No lo pienses mucho y toma la decisión de ahorrar ¡ya! No te esperes a fin de mes, a terminar de pagar una deuda o que se cierre un trato que estás esperando. Es una decisión que se tiene que tomar sin precedentes y que, a la vuelta de un año te servirá para darte cuenta de lo que has podido hacer y analizar cuánto más puedes ahorrar para tu retiro.

Asegúrate de que cada que veas tu estado de cuenta o te notifiquen de tu ahorro, te felicites por el camino andado.  La meta es ahorrar como mínimo el 10% de lo que ganas y recordar siempre la regla de oro de los hábitos: no se elimina un hábito, solo se reescribe.