Cuando el destino nos alcanza

El SAT tiene la posibilidad de investigarte por discrepancia fiscal cuando se compruebe que el monto de tus gastos y compras en un año son mayores que los ingresos que declaraste.

Para tal efecto, se considerará erogaciones efectuadas por cualquier persona física, las consistentes en gastos, adquisiciones de bienes y depósitos en cuentas bancarias, en inversiones financieras o tarjetas de crédito. Cuando esto suceda, el SAT podrá determinar que tuviste un ingreso para poder pagar ese gasto o inversión y te podrá cobrar el impuesto que debiste pagar en su momento.

Entonces, es muy importante que analices muy bien cuál es tu costo de vida, cómo se ven tus tarjetas de crédito, tu crédito hipotecario, el de tu carro, tus viajes, las colegiaturas de los hijos, el club, etc., y después revisar si coincide con los ingresos que declaraste tener.

Para resumir lo anterior, es muy importante que trabajes con tu contador para determinar si los ingresos que declaran son consistentes con los gastos o inversiones que tuviste en un ejercicio fiscal, el SAT tiene las herramientas para conocer tus movimientos bancarios (hace muchos años dejaron de existir las cuentas no fiscales), los notarios declaran las operaciones que pasan por sus manos, recuerden que hay ingresos que no pagan impuestos, pero al no ser declarados, deberán pagar impuestos.

 

Cuando el destino nos alcanza

El SAT tiene la posibilidad de investigarte por discrepancia fiscal cuando se compruebe que el monto de tus gastos y compras en un año son mayores que los ingresos que declaraste.

Para tal efecto, se considerará erogaciones efectuadas por cualquier persona física, las consistentes en gastos, adquisiciones de bienes y depósitos en cuentas bancarias, en inversiones financieras o tarjetas de crédito. Cuando esto suceda, el SAT podrá determinar que tuviste un ingreso para poder pagar ese gasto o inversión y te podrá cobrar el impuesto que debiste pagar en su momento.

Entonces, es muy importante que analices muy bien cuál es tu costo de vida, cómo se ven tus tarjetas de crédito, tu crédito hipotecario, el de tu carro, tus viajes, las colegiaturas de los hijos, el club, etc., y después revisar si coincide con los ingresos que declaraste tener.

Para resumir lo anterior, es muy importante que trabajes con tu contador para determinar si los ingresos que declaran son consistentes con los gastos o inversiones que tuviste en un ejercicio fiscal, el SAT tiene las herramientas para conocer tus movimientos bancarios (hace muchos años dejaron de existir las cuentas no fiscales), los notarios declaran las operaciones que pasan por sus manos, recuerden que hay ingresos que no pagan impuestos, pero al no ser declarados, deberán pagar impuestos.