De emprendedora a empresaria

Cuando se tiene una idea de negocio, generalmente se mantiene en pausa hasta que se tienen los recursos o el tiempo necesario, lo que lleva al aplazamiento del proyecto y a la desmotivación de los emprendedores. Este no fue el caso de Ana María, quien, con tan solo una laptop y sus ganas de crecer, se aventuró a constituir una empresa que desde hace cinco años ofrece sus servicios.

CCI es un despacho de estrategia digital y publicidad que comenzó por la necesidad de las empresas de tener un departamento de marketing integral sin tener a alguien de planta en una oficina. Se necesitaba un lugar con personas creativas que pudieran exponenciar una marca y ella lo creó.

“Yo tenía 20 años, iba a cumplir los 21 cuando se me ocurrió poner CCI”, platicó Ana María.

“Mi perfil es muy lanzado y arriesgado entonces siempre he sido así de ‘me lanzo y ahí voy viendo la manera’, y ahorita que lidero a 30 personas así es; contrato a alguien, me encomiendo y digo ‘sí se va a poder, hay mercado’, así es como siempre me he manejado”.

Este despacho se dedica al marketing y publicidad integral. El ser un despacho 360 implica que, al contratar los servicios de CCI, un equipo completo será asignado al proyecto y tomaran todas las decisiones desde lo más mínimo como dónde imprimir, cómo será el branding y cuál será el canal por el que se hará la publicidad, mejorando las ventas y relaciones públicas de sus clientes.

“Las campañas que nosotros hacemos también incluyen otros medios, campañas con influencers, experiencias en tienda, activaciones y realidad virtual, o sea abarcamos todas las partes de la publicidad y le recomendamos al cliente en donde sí y en donde no”, dijo.

Con una preocupación genuina por el cliente y a través de un servicio profesional y personalizado, CCI aspira a lograr grandes mancuernas con sus clientes de manera que ambos crezcan juntos.

“El reconocimiento de una marca siempre dará de qué hablar, si lo haces a través de una buena estrategia y medible, el resultado siempre será un retorno en la inversión”, finalizó la emprendedora.  

 

De emprendedora a empresaria

Cuando se tiene una idea de negocio, generalmente se mantiene en pausa hasta que se tienen los recursos o el tiempo necesario, lo que lleva al aplazamiento del proyecto y a la desmotivación de los emprendedores. Este no fue el caso de Ana María, quien, con tan solo una laptop y sus ganas de crecer, se aventuró a constituir una empresa que desde hace cinco años ofrece sus servicios.

CCI es un despacho de estrategia digital y publicidad que comenzó por la necesidad de las empresas de tener un departamento de marketing integral sin tener a alguien de planta en una oficina. Se necesitaba un lugar con personas creativas que pudieran exponenciar una marca y ella lo creó.

“Yo tenía 20 años, iba a cumplir los 21 cuando se me ocurrió poner CCI”, platicó Ana María.

“Mi perfil es muy lanzado y arriesgado entonces siempre he sido así de ‘me lanzo y ahí voy viendo la manera’, y ahorita que lidero a 30 personas así es; contrato a alguien, me encomiendo y digo ‘sí se va a poder, hay mercado’, así es como siempre me he manejado”.

Este despacho se dedica al marketing y publicidad integral. El ser un despacho 360 implica que, al contratar los servicios de CCI, un equipo completo será asignado al proyecto y tomaran todas las decisiones desde lo más mínimo como dónde imprimir, cómo será el branding y cuál será el canal por el que se hará la publicidad, mejorando las ventas y relaciones públicas de sus clientes.

“Las campañas que nosotros hacemos también incluyen otros medios, campañas con influencers, experiencias en tienda, activaciones y realidad virtual, o sea abarcamos todas las partes de la publicidad y le recomendamos al cliente en donde sí y en donde no”, dijo.

Con una preocupación genuina por el cliente y a través de un servicio profesional y personalizado, CCI aspira a lograr grandes mancuernas con sus clientes de manera que ambos crezcan juntos.

“El reconocimiento de una marca siempre dará de qué hablar, si lo haces a través de una buena estrategia y medible, el resultado siempre será un retorno en la inversión”, finalizó la emprendedora.