Estrés: un estilo de vida

¿Qué reacciones se provocan en el cuerpo cuando se vive pensando así?

La mente tiene una parte consciente correspondiente al 5% y una parte inconsciente que abarca el 95% de su funcionamiento. Cuando se piensa en la carencia o en el virus mortal, la parte consciente lo comprende de manera racional, pero la parte inconsciente solamente lo siente, esto quiere decir que solo capta emociones de miedo, tristeza, angustia, desesperación y dolor. Lo anterior es denominado como respuesta de lucha o huida, mejor conocido como estrés.

Cuando se vive un momento traumático como un accidente o alguna otra situación que ha pasado esporádicamente, la respuesta de lucho o huida es lo que permite sobrevivir, pero cuando se vive estrenado por largos periodos de tiempo, ese estrés crónico se considera como una enfermedad.

¿Qué reacciones causa el estrés en el cuerpo?

  • Lo primero que logra es apagar el sistema inmunológico, ya que es el que más energía consume, y al pagarlo puede tomar esa energía para “huir de la amenaza” y lograr sobrevivir.
  • Contraer los grupos musculares como la espalda, los brazos y las piernas.
  • Aceleración del ritmo cardiaco, mandando mayor cantidad de sangre al cerebro para mantenerlo oxigenado y que esté más alerta.
  • Mandar descargas enormes de grasa y azúcar a la sangre para tener más energía y poder incursionar en actividades físicas como correr a toda velocidad e incluso, preparase para recibir heridas y evitar desangrarse.

Ejercicio imaginario:

“Imagina que estás a punto de despertar y suena la alarma, la apagas y dices “5 minutos más”, de repente te despiertas y te das cuenta que te quedaste una hora mas dormido(a), saltas de la cama, sientes que el corazón te late en la garganta; justo en ese momento se activa la respuesta de lucha y huida. Te alistas corriendo, sales rumbo al trabajo y piensas

que te van a regañar y que te descontarán el día por llegar tarde; por fin llegas al trabajo y tu jefe te recibe de mala gana. Te dispones a trabajar y parece ser que la alteración a terminado, pero empiezas a pensar en lo irresponsable que eres, te empiezas a culpar de por que no te levantaste cuando sonó el despertador, y mientras estás en tu trabajo, tu jefe te da las indicaciones de todo lo que tienes que hacer, las cuales hacen parecer que se esta cobrando el tiempo que llegaste tarde, pues sientes que es mucho trabajo.  Ahora estas preocupado por que no sabes si vas a lograr acabar todos los pendientes.

Al final de la jornada alguien de tu familia te marca y te pide que lleves algo a casa al salir del trabajo, te vas tan apurado y estresado del trabajo que llegas a casa y te das cuenta que olvidaste llevar lo que te encargaron, entonces sólo recibes reclamos de la familia y vuelves a sentir emociones de desesperación e impotencia.

Por fin te acuestas a dormir creyendo que ya vas a descansar, pero en cuanto te acuestas comienzas a pensar y revivir todo lo mal que te fue en ese día; todo lo que hiciste mal, como te sentiste durante la tarde, y otra ves sientes ese cúmulo de emociones que te impactan negativamente. Al día siguiente amaneces más cansado y sientes que te falto tiempo para dormir.

Ahora imagínate que este día se repita por semanas, meses o años  y agrégale lo que estamos viviendo hoy,  sintiendo miedo de enfermarnos de este virus. Es normal que con el paso de tiempo de una vida que gira alrededor del estrés, sufras de sobrepeso, dolores de cabeza, hipertensión, ataques de ansiedad, depresión, problemas de infertilidad, cáncer, etc.

Algo que está al alcance de todos es cambiar los pensamientos, enfocarse en lo que sí se tiene, en lo que sí se logra, en lo que se es como persona. En el momento en que se cambie el enfoque de los pensamientos, la mente inconsciente va a sentir emociones de tranquilidad, seguridad, amor, fuerza y más. En ese momento el cuerpo funcionará en armonía con la vida.

 

Claudia García recomienda:

 

“La mente como medicina” de Lissa Rankin.

 

 

Estrés: un estilo de vida

¿Qué reacciones se provocan en el cuerpo cuando se vive pensando así?

La mente tiene una parte consciente correspondiente al 5% y una parte inconsciente que abarca el 95% de su funcionamiento. Cuando se piensa en la carencia o en el virus mortal, la parte consciente lo comprende de manera racional, pero la parte inconsciente solamente lo siente, esto quiere decir que solo capta emociones de miedo, tristeza, angustia, desesperación y dolor. Lo anterior es denominado como respuesta de lucha o huida, mejor conocido como estrés.

Cuando se vive un momento traumático como un accidente o alguna otra situación que ha pasado esporádicamente, la respuesta de lucho o huida es lo que permite sobrevivir, pero cuando se vive estrenado por largos periodos de tiempo, ese estrés crónico se considera como una enfermedad.

¿Qué reacciones causa el estrés en el cuerpo?

  • Lo primero que logra es apagar el sistema inmunológico, ya que es el que más energía consume, y al pagarlo puede tomar esa energía para “huir de la amenaza” y lograr sobrevivir.
  • Contraer los grupos musculares como la espalda, los brazos y las piernas.
  • Aceleración del ritmo cardiaco, mandando mayor cantidad de sangre al cerebro para mantenerlo oxigenado y que esté más alerta.
  • Mandar descargas enormes de grasa y azúcar a la sangre para tener más energía y poder incursionar en actividades físicas como correr a toda velocidad e incluso, preparase para recibir heridas y evitar desangrarse.

Ejercicio imaginario:

“Imagina que estás a punto de despertar y suena la alarma, la apagas y dices “5 minutos más”, de repente te despiertas y te das cuenta que te quedaste una hora mas dormido(a), saltas de la cama, sientes que el corazón te late en la garganta; justo en ese momento se activa la respuesta de lucha y huida. Te alistas corriendo, sales rumbo al trabajo y piensas

que te van a regañar y que te descontarán el día por llegar tarde; por fin llegas al trabajo y tu jefe te recibe de mala gana. Te dispones a trabajar y parece ser que la alteración a terminado, pero empiezas a pensar en lo irresponsable que eres, te empiezas a culpar de por que no te levantaste cuando sonó el despertador, y mientras estás en tu trabajo, tu jefe te da las indicaciones de todo lo que tienes que hacer, las cuales hacen parecer que se esta cobrando el tiempo que llegaste tarde, pues sientes que es mucho trabajo.  Ahora estas preocupado por que no sabes si vas a lograr acabar todos los pendientes.

Al final de la jornada alguien de tu familia te marca y te pide que lleves algo a casa al salir del trabajo, te vas tan apurado y estresado del trabajo que llegas a casa y te das cuenta que olvidaste llevar lo que te encargaron, entonces sólo recibes reclamos de la familia y vuelves a sentir emociones de desesperación e impotencia.

Por fin te acuestas a dormir creyendo que ya vas a descansar, pero en cuanto te acuestas comienzas a pensar y revivir todo lo mal que te fue en ese día; todo lo que hiciste mal, como te sentiste durante la tarde, y otra ves sientes ese cúmulo de emociones que te impactan negativamente. Al día siguiente amaneces más cansado y sientes que te falto tiempo para dormir.

Ahora imagínate que este día se repita por semanas, meses o años  y agrégale lo que estamos viviendo hoy,  sintiendo miedo de enfermarnos de este virus. Es normal que con el paso de tiempo de una vida que gira alrededor del estrés, sufras de sobrepeso, dolores de cabeza, hipertensión, ataques de ansiedad, depresión, problemas de infertilidad, cáncer, etc.

Algo que está al alcance de todos es cambiar los pensamientos, enfocarse en lo que sí se tiene, en lo que sí se logra, en lo que se es como persona. En el momento en que se cambie el enfoque de los pensamientos, la mente inconsciente va a sentir emociones de tranquilidad, seguridad, amor, fuerza y más. En ese momento el cuerpo funcionará en armonía con la vida.

 

Claudia García recomienda:

 

“La mente como medicina” de Lissa Rankin.