Lleva la pasión del trabajo en las venas

Aunque hoy se encarga del área creativa, innovación y desarrollo de nuevos productos, estrategias de venta y posicionamiento de marca de la empresa, Alejando comenzó de una manera muy distinta su trabajo en el negocio.

“Siempre fui muy inquieto, pero fue como a los 11 años cuando mis papás me sorprendieron haciendo una vagancia y como castigo, me llevaron a trabajar con ellos en la elaboración de una boda donde me tocó cargar sillas, montar mesas, lavar platos, etc.”, relató Alejandro.

“A partir de ahí pasé todos los veranos trabajando en lo que se necesitara en el salón; almacenista, auxiliar de montaje, auxiliar general por el día y valet parking en la noche. Esa fue una etapa muy importante en mi formación personal porque me ayudó a conocer el valor del trabajo y el funcionamiento completo de la empresa”.

Al cursar sus estudios universitarios en arquitectura, comenzó con el diseño de Lago di Como, proyecto que eligió para su tesis. Con el proyecto terminado, Alejandro regresó a la ciudad para comenzar la coordinación, construcción y desarrollo del magno proyecto.

Una vez incorporado al 100% en la empresa, se hizo responsable del puesto que ocupa actualmente: responsable de ventas y mercadotecnia de Grupo Lazzram; que incluye Lago di Como, Castallia y Comedores Castallia.

“Lo que nos caracteriza del resto es el ofrecer un servicio realmente integral. Ofrecemos más de siete opciones de recintos que son distinguidos por su arquitectura, funcionamiento y distintas capacidades; contamos con servicios de diseño de producción; banquetes, mobiliario, producción audiovisual, control de logística y coordinación del evento. Cada detalle con el fin de crear momentos memorables”, explicó.

 

Pese a las condiciones económicas, Alejandro y su equipo, han decidido enfrentar los retos del mercado y continuar ofreciendo propuestas de servicio del más alto nivel a precios competitivos. Entre sus mejoras se encuentra la inversión en tecnología, la sistematización de procesos, la infraestructura de vanguardia, capacitaciones del personal, y hacer de la atención al cliente algo prioritario.

 

“Siempre he pensado que para formar parte de esta industria hay que tener vocación de servicio, es un trabajo muy demandante que requiere de tiempo y esfuerzo, además de un alto nivel de tolerancia al estrés; sin embargo, el participar en momentos tan significativos para nuestros clientes, es muy satisfactorio y enriquecedor”, dijo.

Agradecido con sus padres por el destacable trabajo que han realizado y siendo la gratitud uno de los valores que se le inculcaron desde pequeño, el reto tanto para Alejandro como para sus hermanos, consiste en llevar la empresa a un nivel más alto para que en un futuro tenga presencia nacional e internacional.

 

“Representa no solo un reto personal enorme, sino también la oportunidad de poder responder a la confianza que mis padres han depositado en mi”, concluyó.

 

Lleva la pasión del trabajo en las venas

Aunque hoy se encarga del área creativa, innovación y desarrollo de nuevos productos, estrategias de venta y posicionamiento de marca de la empresa, Alejando comenzó de una manera muy distinta su trabajo en el negocio.

“Siempre fui muy inquieto, pero fue como a los 11 años cuando mis papás me sorprendieron haciendo una vagancia y como castigo, me llevaron a trabajar con ellos en la elaboración de una boda donde me tocó cargar sillas, montar mesas, lavar platos, etc.”, relató Alejandro.

“A partir de ahí pasé todos los veranos trabajando en lo que se necesitara en el salón; almacenista, auxiliar de montaje, auxiliar general por el día y valet parking en la noche. Esa fue una etapa muy importante en mi formación personal porque me ayudó a conocer el valor del trabajo y el funcionamiento completo de la empresa”.

Al cursar sus estudios universitarios en arquitectura, comenzó con el diseño de Lago di Como, proyecto que eligió para su tesis. Con el proyecto terminado, Alejandro regresó a la ciudad para comenzar la coordinación, construcción y desarrollo del magno proyecto.

Una vez incorporado al 100% en la empresa, se hizo responsable del puesto que ocupa actualmente: responsable de ventas y mercadotecnia de Grupo Lazzram; que incluye Lago di Como, Castallia y Comedores Castallia.

“Lo que nos caracteriza del resto es el ofrecer un servicio realmente integral. Ofrecemos más de siete opciones de recintos que son distinguidos por su arquitectura, funcionamiento y distintas capacidades; contamos con servicios de diseño de producción; banquetes, mobiliario, producción audiovisual, control de logística y coordinación del evento. Cada detalle con el fin de crear momentos memorables”, explicó.

 

Pese a las condiciones económicas, Alejandro y su equipo, han decidido enfrentar los retos del mercado y continuar ofreciendo propuestas de servicio del más alto nivel a precios competitivos. Entre sus mejoras se encuentra la inversión en tecnología, la sistematización de procesos, la infraestructura de vanguardia, capacitaciones del personal, y hacer de la atención al cliente algo prioritario.

 

“Siempre he pensado que para formar parte de esta industria hay que tener vocación de servicio, es un trabajo muy demandante que requiere de tiempo y esfuerzo, además de un alto nivel de tolerancia al estrés; sin embargo, el participar en momentos tan significativos para nuestros clientes, es muy satisfactorio y enriquecedor”, dijo.

Agradecido con sus padres por el destacable trabajo que han realizado y siendo la gratitud uno de los valores que se le inculcaron desde pequeño, el reto tanto para Alejandro como para sus hermanos, consiste en llevar la empresa a un nivel más alto para que en un futuro tenga presencia nacional e internacional.

 

“Representa no solo un reto personal enorme, sino también la oportunidad de poder responder a la confianza que mis padres han depositado en mi”, concluyó.