Nuevo año, nuevos hábitos

Esto sucede con los propósitos de Año Nuevo. Se fijan un listado de objetivos, al principio bastaba la motivación, pero esa emoción inicial empieza a decaer. El problema es que querer hacer algo y saber por qué se quiere hacer, no es suficiente para conseguirlo; los expertos coinciden en que la única manera de llevarlos a cabo es a través de la repetición.

Para ser consistente es necesario crear una estructura alrededor. Aquí algunas recomendaciones:

  1. Intenciones específicas y viables

Qué se va a hacer: lugar, hora y hasta el método usado.

 

  1. La mente ama la novedad

Es difícil para el cerebro romper con viejos hábitos, pero engancharse con la novedad es fácil. Esa inyección de dopamina que recibe el cuerpo, la recibe como recompensa. Hay que usarla para empalmar actividades nuevas con algunas que ya se hacen.

 

  1. Agregar la actividad a una ya existente “Habit stacking”

No ir al gimnasio, pero servirse tres tazas de café diarias: cada vez que se sirve una taza, ejecutar diez sentadillas.

Querer leer más y dejar a un lado el teléfono: En la noche después de lavarse los dientes, tomar un libro 20 minutos. Al terminar esos 20 minutos darse vuelo con las redes sociales.

 

  1.  Reacomodar el entorno

Eliminar obstáculos y crear un entorno que apoye los hábitos que se buscan tener. Usando el ejemplo anterior, implica tener el libro que se está leyendo justo a un lado de tu cepillo de dientes.

  1. Tener un plan B

Si se está a dieta y no hay opción más que comer en la calle, no hay que optar por dejar totalmente de lado la intención, hay que elegir opciones lo más saludables posibles.

 

Mente sana en un cuerpo lleno de energía. Visita NIRA YOGA.

Luis de Angosturas 814, San Felipe.

 

 

 

Nuevo año, nuevos hábitos

Esto sucede con los propósitos de Año Nuevo. Se fijan un listado de objetivos, al principio bastaba la motivación, pero esa emoción inicial empieza a decaer. El problema es que querer hacer algo y saber por qué se quiere hacer, no es suficiente para conseguirlo; los expertos coinciden en que la única manera de llevarlos a cabo es a través de la repetición.

Para ser consistente es necesario crear una estructura alrededor. Aquí algunas recomendaciones:

  1. Intenciones específicas y viables

Qué se va a hacer: lugar, hora y hasta el método usado.

 

  1. La mente ama la novedad

Es difícil para el cerebro romper con viejos hábitos, pero engancharse con la novedad es fácil. Esa inyección de dopamina que recibe el cuerpo, la recibe como recompensa. Hay que usarla para empalmar actividades nuevas con algunas que ya se hacen.

 

  1. Agregar la actividad a una ya existente “Habit stacking”

No ir al gimnasio, pero servirse tres tazas de café diarias: cada vez que se sirve una taza, ejecutar diez sentadillas.

Querer leer más y dejar a un lado el teléfono: En la noche después de lavarse los dientes, tomar un libro 20 minutos. Al terminar esos 20 minutos darse vuelo con las redes sociales.

 

  1.  Reacomodar el entorno

Eliminar obstáculos y crear un entorno que apoye los hábitos que se buscan tener. Usando el ejemplo anterior, implica tener el libro que se está leyendo justo a un lado de tu cepillo de dientes.

  1. Tener un plan B

Si se está a dieta y no hay opción más que comer en la calle, no hay que optar por dejar totalmente de lado la intención, hay que elegir opciones lo más saludables posibles.

 

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