Foto de: Revista Arcadia

Ropa barata: Quien la hace, la paga.

La prioridad de la industria de la moda es estar a la par del constante cambio en tendencias, para lo cuál se requiere producir en gran cantidad y con rapidez vertiginosa. Como resultado surgió la moda rápida y la producción global de ropa se triplicó desde el 2000.

Para reducir costos y aumentar la productividad se trasladaron los procesos de fabricación a países en vías de desarrollo donde la mano de obra es más barata. Mediante la subcontratación, las empresas no son directamente responsables de las condiciones de trabajo de quienes producen sus prendas ni de ofrecer salarios justos.

El 24 de abril de 2013 una fábrica de ropa en Daca, Bangladesh colapsó debido grietas en la estructura del edificio. 1,100 personas murieron y 2,500 quedaron heridas en el accidente más mortal relacionado a la industria de la moda hasta hoy. Las circunstancias de las instalaciones eran evidentes, pero seguir con la producción fue más importante que la seguridad de los trabajadores.

Para sobrevivir la pobreza, personas en países como China, Indonesia y Vietnam tienen como una opción viable trabajar en fábricas de moda rápida. En ellas reciben sueldos de menos de 3 dólares estadounidenses por jornadas de más de 10 horas y laboran en lugares inseguros y faltos de higiene.

La moda se convirtió en una industria de 3 billones de dólares, sin embargo, los sueldos de sus trabajadores se estancan y sus condiciones laborales conllevan todavía grandes riesgos. La ropa puede ser barata en la caja registradora, pero quienes la fabrican pagan el precio real todos los días.

 

Foto por: Frederic J. Brown/ AFP/ Getty Images

 

 

Foto de: Revista Arcadia

Ropa barata: Quien la hace, la paga.

La prioridad de la industria de la moda es estar a la par del constante cambio en tendencias, para lo cuál se requiere producir en gran cantidad y con rapidez vertiginosa. Como resultado surgió la moda rápida y la producción global de ropa se triplicó desde el 2000.

Para reducir costos y aumentar la productividad se trasladaron los procesos de fabricación a países en vías de desarrollo donde la mano de obra es más barata. Mediante la subcontratación, las empresas no son directamente responsables de las condiciones de trabajo de quienes producen sus prendas ni de ofrecer salarios justos.

El 24 de abril de 2013 una fábrica de ropa en Daca, Bangladesh colapsó debido grietas en la estructura del edificio. 1,100 personas murieron y 2,500 quedaron heridas en el accidente más mortal relacionado a la industria de la moda hasta hoy. Las circunstancias de las instalaciones eran evidentes, pero seguir con la producción fue más importante que la seguridad de los trabajadores.

Para sobrevivir la pobreza, personas en países como China, Indonesia y Vietnam tienen como una opción viable trabajar en fábricas de moda rápida. En ellas reciben sueldos de menos de 3 dólares estadounidenses por jornadas de más de 10 horas y laboran en lugares inseguros y faltos de higiene.

La moda se convirtió en una industria de 3 billones de dólares, sin embargo, los sueldos de sus trabajadores se estancan y sus condiciones laborales conllevan todavía grandes riesgos. La ropa puede ser barata en la caja registradora, pero quienes la fabrican pagan el precio real todos los días.

 

Foto por: Frederic J. Brown/ AFP/ Getty Images