Una buena dieta, un mejor planeta

La situación del planeta es cada vez más complicada en los últimos años se ha hecho más conciencia del consumo excesivo de carne y productos de origen animal. Aunque esto es una excelente noticia y hay que estar a favor de cualquier cosa que ayude a salvar el planeta, hay personas que buscan probar la dieta vegana, vegetariana o reducir el consumo de lácteos y carne sin asesorarse correctamente.

Antes de iniciar cualquier cambio alimenticio, hay que tomar en cuenta estos puntos para evitar alguna deficiencia nutrimental:

  1. Asistir al nutriólogo para platicar estilos de vida y ayude/guíe a combinar alimentos de acuerdo con objetivos, necesidades y actividad física.
  2. Comenzar por sustituir las carnes rojas, pollo y lácteos por huevo, pescado y proteínas de origen vegetal como lentejas, garbanzos, quinoa y si es necesario suplementar con Vitamina B-12.
  3. Si la fuente de proteína principal en la hora de comida es el pescado, es recomendable tomar en cuenta los siguientes lineamientos:
  • Procurar utilizar pescados salvajes y no de granja; son de mejor calidad y contienen menos bacterias, menor riesgo a virus y hormonas, contienen menor cantidad de grasa y mayor cantidad de nutrientes y proteína.
  • Promueve los pescados con menor cantidad de mercurio especialmente si se está embarazada o en periodo de lactancia.
  • Hay que dar variedad al tipo de pescado que se consume, por ejemplo, comer solamente dos veces por semana atún, salmón o camarones; intercalar estas proteínas para evitar exceso de minerales o grasa de cierto pescado.
  • Las mejores fuentes de pescado que se incluyen diariamente en la alimentación de mis pacientes son salmón salvaje, atún fresco, atún enlatado sin soya, camarones y sardinas enlatadas (excelente fuente de omega 3).

Estos pequeños cambios promueven un planeta más sustentable y la reducción de la huella de carbono personal.

 

 

Una buena dieta, un mejor planeta

La situación del planeta es cada vez más complicada en los últimos años se ha hecho más conciencia del consumo excesivo de carne y productos de origen animal. Aunque esto es una excelente noticia y hay que estar a favor de cualquier cosa que ayude a salvar el planeta, hay personas que buscan probar la dieta vegana, vegetariana o reducir el consumo de lácteos y carne sin asesorarse correctamente.

Antes de iniciar cualquier cambio alimenticio, hay que tomar en cuenta estos puntos para evitar alguna deficiencia nutrimental:

  1. Asistir al nutriólogo para platicar estilos de vida y ayude/guíe a combinar alimentos de acuerdo con objetivos, necesidades y actividad física.
  2. Comenzar por sustituir las carnes rojas, pollo y lácteos por huevo, pescado y proteínas de origen vegetal como lentejas, garbanzos, quinoa y si es necesario suplementar con Vitamina B-12.
  3. Si la fuente de proteína principal en la hora de comida es el pescado, es recomendable tomar en cuenta los siguientes lineamientos:
  • Procurar utilizar pescados salvajes y no de granja; son de mejor calidad y contienen menos bacterias, menor riesgo a virus y hormonas, contienen menor cantidad de grasa y mayor cantidad de nutrientes y proteína.
  • Promueve los pescados con menor cantidad de mercurio especialmente si se está embarazada o en periodo de lactancia.
  • Hay que dar variedad al tipo de pescado que se consume, por ejemplo, comer solamente dos veces por semana atún, salmón o camarones; intercalar estas proteínas para evitar exceso de minerales o grasa de cierto pescado.
  • Las mejores fuentes de pescado que se incluyen diariamente en la alimentación de mis pacientes son salmón salvaje, atún fresco, atún enlatado sin soya, camarones y sardinas enlatadas (excelente fuente de omega 3).

Estos pequeños cambios promueven un planeta más sustentable y la reducción de la huella de carbono personal.