Desde una cena improvisada entre amigas hasta el diseño de experiencias sensoriales que despiertan los cinco sentidos, la historia de Nubia Victoria Montes Flores con el vino es una mezcla de intuición, estudio riguroso y una profunda conexión emocional
Fundadora de Winefulness Club, Herencia en Vino y del reciente Pasaporte Vinícola de Chihuahua, Nubia ha logrado convertir su pasión en un movimiento que pone al vino mexicano -y al chihuahuense- en el centro de la conversación.
Su recorrido comenzó de manera casual, entre «noches españolas» universitarias en las que ella y su mejor amiga exploraban etiquetas sin saber aún lo que descubrirían años después. Fue hasta que vivió una cata formal en Querétaro que entendió la complejidad del vino… o al menos empezó a intuirla. «No me sentía con esa sensibilidad que platicaban, pero a través de la comida comencé a comprender más», recuerda. Desde entonces, el vino dejó de ser solo una bebida y se convirtió en lenguaje, en ritual, en vocación.
Con certificación WSET nivel 3 y participación como jueza en el Top 99 de Vinos Mexicanos, Nubia ha llevado a Chihuahua una nueva forma de ver -y saborear- el vino. Pero más allá de los títulos, lo que la distingue es su capacidad para construir comunidad. Su club, Winefulness, es una experiencia inmersiva donde los asistentes no solo aprenden sobre uvas o regiones, sino que activan la atención plena, se reconectan con sus sentidos y descubren que una copa puede ser mucho más que una bebida: puede ser un espejo.
«El vino tiene una industria infinita, aunque sea ancestral, siempre hay algo nuevo: nuevas técnicas, cambios en el campo, en la transformación del producto, en el turismo. Me encanta que cabemos todos», asegura con entusiasmo. Esa amplitud ha sido, para ella, una puerta de entrada para innovar, mezclar mundos, contar historias desde el paladar.
Una de sus mayores apuestas es la visibilización del vino local. A través de Herencia en Vino, se ha dedicado a promover etiquetas mexicanas con especial énfasis en los viñedos emergentes de Chihuahua.
«Actualmente hay viñedos en 18 estados de la República, y eso nos hace sentirnos cada vez más orgullosos de nuestro vino. Estamos construyendo cultura vinícola en tiempo real», afirma.
En su papel de educadora, Nubia no repite fórmulas: diseña cada cata como una narrativa única, partiendo de preguntas como «¿Quién asistirá?», «¿Qué queremos provocar?», o incluso «¿Qué combinación puede sacar al público de su zona de confort?». Cree en los maridajes de contraste y en la sorpresa como aliada. «Vivo para ese momento en que un comensal cierra los ojos y se saborea», confiesa.
Esa búsqueda constante por mejorar dio vida al Pasaporte Vinícola de Chihuahua, una guía para conocer viñedos, bodegas, eventos y proyectos locales. «Quiero que la gente tenga una herramienta para vivir esta historia que estamos escribiendo juntos como región vitivinícola», dice.
Para quien desea adentrarse en el mundo del vino, Nubia tiene un consejo claro: mirar con ojos de niño.

«Siempre con curiosidad, apertura y profesionalismo, sabiendo que nunca lo sabrás todo. Aquí siempre hay algo nuevo que aprender».
Y sobre el nombre que lo resume todo -Winefulness-, explica que se trata de un verbo inventado. «Es el momento en el que descubro el vino por medio de todos mis sentidos, poniéndole toda la atención a mi copa. Es una forma de presencia plena que me envuelve y me transforma».
Así, copa en mano y con los sentidos despiertos, Nubia Montes invita a redescubrir el vino no como una moda, sino como un arte que se aprende, se comparte y se honra.
Fundadora de:
• Winefulness Club.
• Herencia en Vino.
• Pasaporte Vinícola de Chihuahua.
Certificaciones:
• Sommelier certificada WSET Nivel 3.
• Educadora oficial de WSET en Chihuahua.
• Jueza en el Top 99 de Vinos Mexicanos.
PRO Chihuahua es una plataforma donde líderes de opinión y expertos comparten sus conocimientos y opiniones.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor.












