El arte del maquillaje mexicano que conquista el mundo
En un mundo de tendencias fugaces, Luis Torres ha construido un estilo propio que trasciende el maquillaje. Su carrera internacional no solo redefine al creativo latino, también coloca al talento mexicano en el centro de la moda global.
Originario de un pequeño poblado en Jalisco, Luis Torres no creció entre luces ni espejos de camerino. Su primer acercamiento al maquillaje fue íntimo, casi instintivo. Empezó como muchos, maquillando a amigas y familiares, pero con un ojo entrenado para el detalle y una estética que parecía tener escuela en París. Pronto su talento dejó de ser un secreto local y se convirtió en una herramienta de transformación que llamó la atención de las grandes marcas y celebridades.
Luis no solo se convirtió en el rostro de MAC Cosmetics en América Latina, sino también en un vocero apasionado de la diversidad, la belleza auténtica y la representación. En un sector históricamente dominado por estándares europeos, él supo imponer su visión: pieles reales, colores vivos y una técnica que mezcla precisión quirúrgica con espontaneidad artística.
Sus colaboraciones con marcas internacionales como Dior, NARS, Too Faced o Pat McGrath, así como su presencia en eventos de renombre como Fashion Week y campañas globales, hablan del respeto que ha ganado con base en su trabajo constante. Luis no llegó al escenario internacional por azar: fue su ética, su estética vibrante y su capacidad para conectar emocionalmente con quienes se sientan en su silla lo que lo catapultó como uno de los maquillistas más influyentes de la actualidad.
Como emprendedor, ha lanzado productos de edición limitada, ha colaborado con marcas globales como embajador, y está en constante exploración de nuevas líneas que lleven su sello. Desde colecciones exclusivas con MAC Cosmetics hasta masterclasses con enfoque de negocio y branding personal, Luis ha demostrado que no se trata solo de maquillar, sino de saber cómo contar una historia de marca poderosa.
Además, ha profesionalizado sus cursos presenciales y virtuales, convirtiéndolos en experiencias premium que fusionan técnica, branding y motivación. En estos espacios, más que enseñar a maquillar, comparte herramientas para crear una carrera sostenible, consciente y rentable.
En cada paso de su trayectoria ha llevado consigo una bandera invisible: la de México. Lejos de esconder sus raíces, las ha celebrado en cada paleta, en cada sombra, en cada post. Luis ha demostrado que lo mexicano no es una categoría, sino una estética compleja y poderosa capaz de competir con cualquier corriente internacional.
Su influencia ha sido reconocida por múltiples medios, desde Vogue hasta Elle, y ha sido invitado como conferencista y maestro en foros internacionales de belleza. Sin embargo, él mantiene los pies en la tierra. Lejos de las poses del ego, su discurso sigue siendo uno de trabajo, comunidad y pasión por lo que hace.
Luis Torres es hoy mucho más que un maquillista: es una figura cultural. En un panorama donde las redes sociales pueden inflar carreras de un día para otro, él ha logrado construir una presencia duradera basada en autenticidad, profesionalismo y, sobre todo, talento.
Para miles de jóvenes que lo siguen, es prueba viviente de que se puede comenzar desde el norte de México y llegar al centro de las grandes capitales de la moda. Que no hay fronteras para el talento cuando va acompañado de visión, ética y corazón. Que el maquillaje no es solo belleza, sino también una forma de resistencia, de celebración, de arte.
Luis Torres en cifras y curiosidades
Ciudad de origen: Chimaltitán, Jalisco.
Año en que comenzó profesionalmente en el maquillaje: 2013.
Primera marca internacional con la que colaboró: MAC Cosmetics.
Número estimado de países donde ha trabajado: Más de 15, incluyendo Estados Unidos, Francia, Italia, Colombia y Brasil.
Seguidores en redes sociales (2025):
Instagram: 1.8 millones
TikTok: 1.5 millones
YouTube: 743 mil
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Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor.












