ENTENDERLOS SIN PALABRAS
Los perros llevan toda la vida comunicándose. No solo con ladridos, sino también con la cola, las orejas, la mirada y la manera de mover su cuerpo. Aprender a identificar estas señales permite entender mejor lo que sienten y quieren expresar.
Los perros tienen distintas formas de comunicarse y muchas de ellas pasan desapercibidas. La cola, por ejemplo, es una de las señales que más puede confundirse. Una cola moviéndose no siempre quiere decir “estoy contento”. Quiere decir “estoy activado”, y estar activado puede ser emoción o nervios.
Una cola alta, tiesa y de recorrido corto y rápido puede indicar que el perro está alerta. En cambio, una cola a media altura, suelta y acompañada por un movimiento relajado de la cadera suele corresponder a un perro tranquilo y a gusto. La diferencia está en observar el conjunto de señales y no solamente el movimiento de la cola.
Lo interesante está en las señales pequeñas. Los perros tienen todo un repertorio para disminuir la tensión sin llegar a una confrontación: voltear la cara, lamerse el hocico sin haber comido, bostezar sin tener sueño, ponerse a olfatear el piso de la nada o sacudirse sin estar mojados.
Ninguna de estas señales hace ruido, pero pueden comunicar algo muy claro: “esto me está incomodando tantito, ¿le bajamos?”. Son comportamientos que suelen aparecer cuando un perro intenta manejar una situación que le genera tensión o incomodidad.
Un perro que se sacude después de saludar puede estar liberando tensión y volviendo a un estado de mayor tranquilidad. Uno que bosteza durante una interacción que le resulta incómoda no necesariamente tiene sueño; puede estar expresando estrés o buscando disminuir la tensión.
También existe una señal que casi no hace ruido: quedarse muy quieto. Cuando un perro mantiene el cuerpo firme, la mirada fija y una respiración más corta, puede estar pidiendo espacio. Esta quietud puede ser una señal importante de incomodidad y requiere observar qué está ocurriendo alrededor.
Y si un perro gruñe, también está comunicando algo. El gruñido es una señal de advertencia que expresa incomodidad, miedo, tensión o necesidad de distancia. No necesariamente significa que quiera atacar; es una forma de comunicar que algo no le resulta agradable.
Los perros también son capaces de percibir el estado emocional de las personas que los rodean. El tono de voz, los movimientos corporales y el nivel de tensión pueden influir en su comportamiento. Por eso, algunas conductas que parecen formar parte de su carácter pueden estar relacionadas con lo que ocurre a su alrededor.
Comprender el lenguaje corporal de un perro no consiste únicamente en identificar si mueve la cola o si tiene las orejas levantadas. Se trata de observar todas sus señales en conjunto: postura, mirada, cola, orejas, respiración y movimientos.
Ellos llevan toda la vida hablando. Solo hace falta aprender a mirar.
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