Fotografía: Jonathan Guajardo
El planner que pone a Chihuahua en el mapa del nuevo modelo de bodas & eventos
Crear un evento es construir una experiencia. No se trata solo de flores, tiempos y listas de proveedores, sino de emociones, historias y momentos que se graban en la memoria. Quien ha vivido una celebración bien planeada lo sabe: tener a la persona adecuada al mando lo cambia todo.
En Chihuahua, ese nombre es Iván Lara.

Con casi dos décadas de trayectoria, Iván Lara se ha convertido en un referente en la planeación de eventos en el norte del país. Su historia está hecha de pasión, talento y una sensibilidad especial para entender lo que cada celebración significa. Desde bodas íntimas hasta grandes producciones, Iván ha construido una carrera que inspira, emociona y deja huella.
Decidido a especializarse, viajó para trabajar junto a Paola Perdomo, una de las figuras más destacadas de la industria en México. Con ella recorrió el país, conociendo desde dentro la calidad, diversidad y riqueza del mundo de los eventos. Esta experiencia no solo le brindó herramientas técnicas, sino una perspectiva clara de lo que quería lograr al volver a Chihuahua: demostrar que se podían hacer bodas espectaculares con talento y proveedores locales.
De regreso en su tierra, comenzó desde cero, tocando puertas y ofreciendo su trabajo por tarifas accesibles para ganarse la confianza del mercado. Su paso por el gobierno del estado, donde coordinó eventos por más de cuatro años, le permitió afinar su técnica, ampliar su red de contactos y consolidar su profesionalismo. Pero cuando supo que era tiempo de seguir su propio rumbo, no lo dudó: se despidió de la función pública para enfocarse al 100% en su empresa.

Lo que distingue a Iván no es solo su habilidad para planear, sino su enfoque integral y humano. Él y su equipo no se limitan a coordinar fechas o supervisar montajes: se convierten en guías, asistentes, confidentes.
“Soy el director de la obra”, ha dicho más de una vez, y su objetivo es que todo fluya para que los clientes solo se dediquen a disfrutar y ser los protagonistas de su gran día.

Esta filosofía de acompañamiento total ha hecho que cada evento lleve un sello único. Iván no excluye por tipo de cliente ni por presupuesto: mientras se respete su trabajo, cada pareja recibe toda su entrega. La personalización es clave, pero también lo son la sinceridad y la transparencia. Desde el primer contacto, su equipo presenta todos los escenarios posibles para que los novios tomen decisiones informadas, sin falsas promesas ni sorpresas de último minuto.
Su método de trabajo es meticuloso. Todo comienza con una entrevista inicial donde se escuchan ideas, se trazan metas y se capturan los deseos más profundos de los novios. A veces llegan con una visión definida, otras con la mente en blanco. En ambos casos, Iván y su equipo saben guiar el proceso para que el resultado sea una experiencia personalizada y emocionalmente significativa.

A lo largo de los años, ha enfrentado todo tipo de desafíos: desde vestidos rotos y cambios climáticos inesperados hasta invitados sorpresa o novias que no pueden maquillarse del llanto. Pero lejos de dejarse vencer por los imprevistos, Iván los transforma en aprendizajes. Su fijación por la planeación y su dominio de la logística hacen que el día del evento funcione como un reloj. Nada se deja al azar.
El crecimiento de su empresa ha sido natural. Con el tiempo, el equipo ha sumado diseñadores, técnicos y un grupo operativo que le permite ejecutar desde bodas íntimas hasta megaproyectos. Algunos de sus eventos más destacados incluyen una activación para una marca automotriz con más de 7,000 asistentes, un concierto y una villa navideña que requirió coordinar a más de 150 personas. Esta capacidad de adaptación lo ha llevado a diversificar su oferta sin perder el enfoque en la excelencia.

Para Iván, el momento más mágico ocurre cuando los novios entran por primera vez al lugar del evento y ven cómo cada detalle fue llevado a la realidad.
“Ese instante es único”, afirma, “porque es ahí donde todo el esfuerzo, los meses de planeación y las decisiones compartidas cobran sentido”.
Su éxito se debe no solo a su talento, sino también a su ética de trabajo. Con una comunicación constante, una estructura sólida y un profundo respeto por el cliente, Iván ha demostrado que planear eventos es un arte que combina intuición, técnica y mucha entrega.
Hoy, su nombre es sinónimo de confianza en la industria de los eventos en el norte del país. Pero más allá del prestigio, lo que realmente define a Iván es su compromiso con cada cliente. Porque para él, no hay mayor recompensa que ver a los novios disfrutar su gran día sabiendo que todo está en manos de un equipo que lo da todo, hasta el último detalle.

“La mejor inversión que puedes hacer en tu boda es contratar a un planner. Tenemos la estructura, la experiencia y el equipo para transformar tus ideas en realidad. Yo siempre lo digo: soy el director de la obra, y mi trabajo es hacer que todo fluya en armonía para que tú disfrutes sin preocupaciones”.

CONTACTO
Dirección: República de Colombia 220
Teléfono: 614.131.8666
Facebook: Ivan Lara Planner
Instagram: @ivanlaraplanner
Página web: ivanlara.mx

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Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor.













